El deseo de Yarleidy de sentirse más hermosa para su ser amado se convirtió en una tragedia. La joven, oriunda de Quibdó, falleció el 25 de diciembre tras complicaciones graves durante un procedimiento estético. A pesar de varios días bajo observación médica, su salud empeoró, y el daño cerebral irreversible le costó la vida. Este doloroso suceso ha conmocionado a la comunidad, dejando una amarga lección sobre los riesgos de estos procedimientos y la importancia de buscar lugares y profesionales con altos estándares de seguridad.
Su caso deja una dolorosa lección sobre los riesgos de este tipo de intervenciones y la importancia de realizarse en lugares con estrictos estándares médicos y profesionales calificados.
Desde este medio, enviamos nuestras más sinceras condolencias a sus seres queridos y reiteramos a la comunidad la necesidad de tomar decisiones informadas cuando se trata de procedimientos médicos de cualquier tipo.
