El Programa de Alimentación Escolar (PAE) está experimentando una transformación radical al incorporar productos locales en su oferta alimentaria, como la harina de popocho, que se implementó el año pasado. Esta harina, utilizada para la preparación de coladas nutritivas, forma parte de un esfuerzo por promover la salud y el bienestar de los estudiantes, a la vez que se apoya a los productores de la región. El PAE no solo busca garantizar una alimentación sana para los niños, sino también fortalecer la economía local mediante la compra de productos regionales.
En este sentido, el PAE ha realizado un exhaustivo análisis de los productores locales, identificando aquellos con la capacidad de suministrar alimentos frescos y de calidad para el sistema educativo. Este año, se implementará un plan para que los productos sean adquiridos directamente de los agricultores de la zona, lo que permitirá asegurar tanto la cantidad como la calidad de los alimentos.
El PAE ha realizado un censo en las comunidades rurales, con el fin de contar con un mapa claro de los productores disponibles. Además, el proceso de distribución será más eficiente, pues se coordinará con los operadores del programa, quienes estarán encargados de organizar el suministro. Esta innovadora estrategia no solo beneficia a los estudiantes, sino que también empodera a las comunidades, creando un círculo virtuoso entre la producción local y la nutrición escolar.
@seguidores
