Un ataque armado del Ejército de Liberación Nacional (ELN) dejó un saldo trágico en el municipio de Tadó, Chocó, donde un soldado perdió la vida y tres más resultaron heridos. El hecho ocurrió el 19 de enero durante un patrullaje militar en una zona rural, cuando las tropas fueron sorprendidas por un artefacto explosivo improvisado que funcionó como un campo minado. El soldado fallecido, Willinton Mosquera Solano, sufrió graves heridas tras la explosión y, a pesar de los esfuerzos médicos, no logró sobrevivir. Los otros tres militares heridos fueron rápidamente atendidos en el lugar y evacuados al hospital de Tadó.
El Ejército ha responsabilizado del ataque a los frentes de guerra Occidental y Cacique Calarcá del ELN, que según las autoridades, son los responsables de la colocación de los artefactos explosivos. Este tipo de acciones han sido calificadas como una grave violación a los derechos humanos, ya que los explosivos fueron instalados en zonas frecuentadas también por civiles. El Ejército condenó enérgicamente el ataque, calificándolo como un acto cobarde que pone en riesgo la vida no solo de los militares, sino de la población civil que habita las zonas rurales, donde la violencia ha ido en aumento.
En su comunicado, las autoridades resaltaron que estos atentados son una infracción al derecho internacional humanitario, puesto que los artefactos explosivos no solo amenazan a los miembros de las fuerzas armadas, sino que también afectan a personas inocentes. La situación ha generado una fuerte condena en la región, y las autoridades se comprometen a seguir luchando contra este tipo de prácticas que atentan contra la paz y la seguridad de los ciudadanos.
