Por: Renán Caicedo Murillo
Justo cuando se aproxima el 21 de mayo y, que se cumplirán 468 años de esas nefastas o malditas negociaciones con la vida y la integridad de las personas Negras traídas desde África, que en un primer proceso, desde 1557 a 1852, es decir, 295 años y, desde 1852 al 2025 otros 175 años de la esclavización y su abolición, se rompe una alianza estratégica entre Francia Márquez, líder del Movimiento Político “SOY PORQUE SOMOS” y la organización social “PROCESO DE COMUNIDADES NEGRAS – PCN” bajo dirección ideológica política de Carlos Rosero. Vienen entonces a mi memoria frases muy de las entrañas del África como: «LA LLUVIA MOJA LAS MANCHAS DEL LEOPARDO, PERO NO SE LAS QUITA», “HAKUNA MATATA” cuando ya se habían conquistado la Vicepresidencia de Colombia y el Ministerio de la Igualdad recientemente creado, en operación, pero que nació con la maldición de la corrupción sentada en la Corte Constitucional y en nuestra sociedad en general.
La primera frase, «LA LLUVIA MOJA LAS MANCHAS DEL LEOPARDO, PERO NO SE LAS QUITA» significa que las personas mantienen su esencia a pesar de los obstáculos. La segunda, “HAKUNA MATATA” proviene del swahili, una de las lenguas más habladas en Kenia, que significa “ningún problema” o “no hay problemas”. Al menos para mí este sería el mensaje que nuestros líderes envían a la juventud que vio en ellos una posibilidad de superar casi 500 años de miseria, atraso y deficiente reconocimiento que merecemos como personas, especialmente los hijos de quienes hemos dedicado algún tiempo de nuestras vidas a formar país, formar nación y formar personas como “maestros”
Ahora vendría la pregunta a nuestra juventud colombiana que siente que algo pasó en la vida de los liderazgos espejos, porque Francia Márquez y Carlos Rosero pasan por un insuceso, pero que la vez nos invitan a vivir la vida con un optimismo más fuerte porque en nuestro país existen asuntos peores y sin embargo, la reconciliación pervive.
El cuestionario sería mediante luego: ¿I ka kené? Que en la cultura Bambara en Malí, significa ¿Cómo estás? aunque literalmente quiere decir ¿tienes paz? En esencia, estas frases de las lenguas africanas nos convocan a recorrer todos los caminos siempre en paz y tranquilidad.
Si bien la mafia de la esclavización nos dejó múltiples marcas, quienes hemos logrado superar algunas de ellas estamos en la obligación de hacer ese llamado para que miremos hacia el mismo camino y la paz sea la respuesta a las frases que hemos destacado hasta ahora. No perdonaría nuestra conciencia regresar fácilmente a esas figuras que el cronista Antonio de Herrera llamó “esclavos de guerra o de conquista” “Yanaconas” cuando hablaba de Atahualpa, dice “…Estaban sirviendo a los Christianos muchos Yanaconas, hombres por linaje obligados a perpetuar servidumbre y cautiverio, que en su vestido, tratamiento y servicio eran diferenciados de los hombres libres…” (Herrera, Antonio de: “Historia General de las Indias Occidentales”, Década V, Libro III. Pág. 47). No estamos en tiempos que otros nos brinden la libertad.
Si fuimos capaces de soportar el trabajo forzoso de las minas, las plantaciones, el transporte y muchas labores domésticas en los procesos de esclavización durante el Reino de Granada, con mayor fuerza debemos ser capaces de preguntarnos ¿I ka kené? pero mirándonos a los ojos, más cuando ya existen conquistas democráticas admiradas y apoyadas por hombres y mujeres de distintas etnias y partidos políticos de nuestro país, que podríamos dejar tiradas a su suerte.
Bogotá D.C., 7 de marzo de 2025 /
