En un comunicado, la entidad señaló que la oficial habría sido agredida por un mayor del comando de Policía del departamento del Chocó y aseguró que le ha brindado acompañamiento, orientación y representación jurídica desde las primeras audiencias.
El caso se conoció tras la difusión de un video en redes sociales en el que se observa el enfrentamiento entre la uniformada Córdoba y el mayor. En la grabación, el superior le dice que no está peinada, pero ella lo niega: “Patrullera, patrullera, no está peinada, estoy dando una orden”, se escucha en el clip.
Posteriormente, el mayor afirma: “Cállese, cállese”, lo que molestó a la patrullera, quien le pidió que no la mandara a callar. “Me respeta, no me voy a callar”, agregó. El video se corta después, momento en el que se menciona que habría ocurrido una agresión física, aparentemente por parte de la uniformada.
“Rechazamos de manera categórica toda forma de violencia basada en género en el ámbito institucional y expresamos nuestra preocupación ante el incremento reciente de reportes de mujeres policías de la Regional Chocó, que denuncian acoso laboral, violencia institucional y posibles actos de discriminación racial, razón por la cual la Defensoría mantiene un seguimiento integral a estos casos para garantizar la protección de los derechos de las servidoras públicas, promover entornos laborales seguros, libres de violencia y discriminación”, indicó la entidad.
“Asimismo, exigimos a las autoridades competentes la investigación y sanción diligente de cualquier vulneración a la dignidad humana”, subrayó.
En las últimas horas, la vicepresidenta, Francia Márquez, defendió a la uniformada al señalar que no se trata de un hecho aislado. “Como mujer afrodescendiente y vicepresidenta de Colombia, rechazo con profunda indignación el acto de racismo ocurrido contra la patrullera Winy Saray Córdoba, en Quibdó”, expresó la alta funcionaria y agregó que: “Lo sucedido no es un hecho aislado. Es reflejo del racismo estructural, de la estigmatización y del irrespeto que durante décadas han tenido que enfrentar las mujeres afrodescendientes por su color de piel, por su cabello y por lo que representan”.
“Ninguna mujer debe ser humillada ni ridiculizada por su identidad. La dignidad de las mujeres negras no se negocia”, subrayó Francia Márquez.
