Un informe nacional de la Procuraduría General de la Nación alertó sobre los altos niveles de contaminación detectados en distintas fuentes hídricas del país, especialmente en el departamento del Chocó, donde la minería ilegal continúa generando graves afectaciones ambientales y riesgos para la salud humana.
Según lo informado en el documento, diversos muestreos realizados en aguas, sedimentos y peces evidenciaron la presencia de contaminantes que superan los límites permisibles para la protección de las personas y los ecosistemas.
De acuerdo con el informe, una de las zonas más afectadas corresponde al Río Atrato y varios de sus afluentes, entre ellos el Río Quito, donde la alteración de sedimentos y la acumulación de metales pesados representan un riesgo ambiental y sanitario significativo.
La Procuraduría señaló que esta problemática está relacionada directamente con prácticas extractivas ilegales e irresponsables, especialmente el uso de mercurio en la extracción de oro y el vertimiento de sustancias químicas peligrosas en ríos, quebradas y suelos.
Asimismo, el informe advierte que estas actividades continúan deteriorando ecosistemas estratégicos y afectando la calidad del agua en diferentes regiones del departamento.
Según lo expuesto en el documento oficial, las comunidades locales son quienes enfrentan de manera más inmediata las consecuencias de esta crisis ambiental, debido a que dependen directamente de los ecosistemas afectados para su alimentación, abastecimiento de agua y actividades económicas.
La Procuraduría reiteró la necesidad de fortalecer las acciones institucionales para combatir la minería ilegal y reducir el impacto ambiental generado por estas prácticas en el Chocó y otras regiones del país.
