ONU Mujeres y la Unidad de Gestión de Riesgo de Desastres-UNGRD recorrieron Quibdó y Tutunendo en el departamento del Chocó para hacer seguimiento a Más Mujeres, Menos Riesgo, un proyecyo que busca que la gestión del riesgo de desastres se piense, también, desde la experiencia de las mujeres.
En el Chocó, el riesgo de desastres no es una amenaza abstracta: es la creciente que sube cada año, la vía que se cierra, la escuela que se inunda. Y ese riesgo no golpea igual a todas las personas. Las mujeres, que sostienen buena parte de la vida comunitaria y del cuidado en sus hogares y territorios, enfrentan de manera distinta —y muchas veces más dura— los efectos de las emergencias. «Más mujeres, menos riesgos» nació para cambiar esa ecuación: fortalecer las capacidades y el liderazgo de las mujeres chocoanas para que sean protagonistas, y no solo víctimas, de la gestión del riesgo en sus comunidades.
La visita a territorio chocoano también llevó la conversación a las aulas. En la Institución Educativa Antonio Ricaurte y en la Normal Superior Manuel Cañizales, estudiantes y rectores dialogaron sobre lo que significa crecer en un territorio donde el riesgo no es una posibilidad lejana, sino parte del paisaje cotidiano. Sembrar allí una cultura de prevención, desde edades tempranas y con enfoque de género, es también apostar por un Chocó que sepa anticiparse antes que solo reaccionar.
Esta misión estuvo acompañada igualmente por la institucionalidad local, como la Alcaldía, la Secretaría de la Mujer, la Secretaría de Ambiente, la Secretaría de Educación, la Policía, el Ejército, Bomberos, Defensa Civil, la Cruz Roja y Codechocó. Un mapa institucional casi completo, reunido para hablar un mismo idioma frente al riesgo: el de la coordinación. Porque si algo deja claro el proyecto es que ninguna entidad, por sí sola, puede sostener la gestión del riesgo en un territorio tan complejo como el chocoano; se necesita que la institucionalidad y las comunidades —y en especial las mujeres que las lideran— caminen en la misma dirección.
El cierre de la visita territorial llegó en Tutunendo, entre un recorrido ecológico y el encuentro con la Asociación de Mujeres Tutunendeñas, en su propia casa comunitaria. Allí, lejos del protocolo, la misión encontró quizás su momento más genuino: mujeres del territorio contando, en sus propias palabras, cómo el proyecto ha empezado a cambiar su relación con el riesgo, y qué significa para ellas sentirse acompañadas.
Tres días de recorrido dejaron algo más que una agenda cumplida: confirmaron que, en el Chocó, la gestión del riesgo se está construyendo también desde las aulas, las casas comunitarias y las organizaciones de mujeres. ONU Mujeres y la UNGRD reafirman con esta misión su compromiso de seguir acompañando al departamento, fortaleciendo esas redes que, poco a poco, hacen del territorio un lugar más preparado y más seguro para todas.
