La quema de vehículos y los símbolos alusivos al ELN han elevado el nivel de alerta en esta ruta.
El gremio de transportadores expresó una profunda preocupación tras los recientes hechos violentos registrados en la vía Panamericana, que conecta a Chocó y Risaralda, uno de los corredores más importantes para el transporte de mercancías en la región. Los incidentes más graves ocurrieron en el sector de Playa de Oro, jurisdicción de Tadó (Chocó), donde hombres armados interceptaron, incendiaron y destruyeron una tractomula cargada de cerveza, así como un camión sencillo. A estos daños materiales se sumó la colocación de grafitis y banderas relacionadas con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), lo que generó temor entre los conductores y agudizó la alerta sobre la presencia de grupos armados ilegales en la zona, según lo reportó el diario local.
De acuerdo con Juan Diego Ortiz, representante de la Confederación Nacional de Transportadores, estos hechos exponen la precariedad de las condiciones de seguridad en la vía que une Risaralda con Chocó. Ortiz indicó que, además de las pérdidas de vehículos y mercancía —que incluso fue sustraída por habitantes del sector mientras las autoridades verificaban la situación—, los transportadores enfrentan un ambiente de constante extorsión, especialmente quienes se dedican a movilizar productos como madera y leche.
Ortiz señaló que si bien la Gobernación de Risaralda ha implementado medidas de seguridad dentro de su jurisdicción, la problemática persiste en territorio chocoano, donde la coordinación institucional resulta insuficiente.
El acompañamiento de seguridad, según explicó, se limita hasta el municipio de Pueblo Rico —el último punto bajo control de Risaralda—, y el gremio transportador no ha sido convocado a mesas de trabajo con las autoridades del Chocó ni ha recibido comunicados oficiales del Gobierno Nacional respecto a estos ataques.
Un aspecto crítico señalado por Ortiz es la ausencia de respuesta efectiva del Ministerio de Defensa y del Gobierno Nacional ante las solicitudes de apoyo para los transportadores que se ven afectados por acciones intimidatorias, extorsiones y ataques. El dirigente recordó que anteriormente los Grupos Meteoros de Reacción ofrecían apoyo inmediato tanto aéreo como terrestre, una capacidad de respuesta que hoy consideran fundamental recuperar.
