Insurgentes se disputan el control territorial y poblacional en municipios con minería ilegal de oro en los municipios de Sipí y Nóvita, en Chocó. Hay zozobra en el suroriente del Chocó, donde comunidades indígenas y afrodescendientes llevan confinadas debido a la disputa territorial entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Clan del Golfo.
La tensa situación se presenta entre los municipios de Sipí y Nóvita, lugares donde abunda la explotación ilegal de oro, uno de los metales con mayor presencia en el departamento. El Ejército Nacional desplegó 128 soldados del Batallón de Combate Terrestre No. 26 en la zona para controlar la situación y hacer presencia en la ruralidad, donde se encuentran los civiles. El despliegue militar fue realizado luego de que los alcaldes de Sipí y Nóvita solicitaran la ayuda de la Fuerza Pública debido a las condiciones de seguridad en la zona.
Poco después de que los militares hicieran presencia, se registraron combates con miembros del ELN, que dejaron como resultado dos soldados heridos y la muerte de una canina especializada en detección de explosivos, que acompañaba al Ejército.
El comandante de la Brigada 15 del Ejército, general William Fernando Caicedo Benavides, dijo que el operativo fue organizado en atención a las necesidades y al llamado de ayuda de los alcaldes de los municipios. El objetivo es recuperar el control del territorio y permitir que las familias vuelvan a movilizarse con normalidad.
Estos enfrentamientos entre grupos ilegales en la zona no son nuevos, puesto que en 2024, alrededor de 40 familias de Chambacú (Sipí) tuvieron que desplazarse debido a los combates entre ambos grupos. Los motivos obedecían a lo mismo: la disputa por el control territorial y poblacional en Nóvita, Istmina, Sipí y Litoral del San Juan.
