La noche del domingo 1 de diciembre, intensas lluvias causaron un desbordamiento de los ríos Torreidó y Berreberre, afluentes del Río Baudó, afectando gravemente a 16 comunidades del municipio de Medio Baudó, en el Chocó. Las inundaciones han dejado a 679 familias en una situación de emergencia, con grandes pérdidas en cultivos de pancoger como plátano, banano, yuca, maíz, cacao y arroz, además de daños en la cría de animales de corral, especialmente cerdos y gallinas.
El proceso de entrega de ayudas humanitarias ha avanzado en un 90%, pero se suspendió temporalmente para realizar una verificación por parte de la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres Municipal, ante los nuevos eventos generados por la emergencia invernal. La alerta continúa vigente en las comunidades cercanas, ya que el caudal del Río Baudó también ha aumentado, afectando a las poblaciones ribereñas del Río Dubasa, en el municipio vecino de Alto Baudó.
Cabe destacar que la economía local depende en gran medida de la producción agrícola y ganadera, por lo que las pérdidas afectan profundamente la subsistencia de las familias. La situación ha empeorado, ya que es la sexta creciente que se presenta en lo que va del año. Por ello, las autoridades y la comunidad exigen medidas urgentes, como la reubicación de algunas poblaciones, el dragado de las desembocaduras del Río Baudó y la construcción de muros de contención para proteger las zonas más vulnerables.
En medio de la tragedia, la solidaridad ha sido clave, pero el municipio necesita una respuesta más rápida y efectiva para evitar mayores daños y mitigar las consecuencias de las recurrentes inundaciones. La situación sigue siendo crítica y se espera que las autoridades actúen con rapidez para restaurar la normalidad en la región.





















