En un esfuerzo coordinado entre varias instituciones, se logró controlar un incendio forestal en el municipio de Unguía, afectando un total de 650 hectáreas de bosque. Este resultado se obtiene tras una revisión inicial que estimaba el área dañada en 2.500 hectáreas. La revisión, realizada por CODECHOCÓ con apoyo del Sistema de Información Geográfica y gestión del riesgo, precisó la cifra tras exhaustivas evaluaciones ambientales.
El incendio, que se presume fue causado por la expansión de tierras para actividades agrícolas, puso en peligro la biodiversidad del Distrito Regional de Manejo Integrado Lago Azul – Los Manatíes. La rápida respuesta y colaboración entre COCOMAUNGUIA, la Alcaldía, Parques Nacionales Naturales (PNN), el Ejército, la Policía Nacional y brigadas de bomberos de Unguía, Riosucio y Acandí fue clave para la extinción de las llamas el jueves 4 de abril.
Entre las afectaciones se reportan daños a bosques primarios y secundarios, así como a la fauna silvestre, incluyendo especies en peligro como la Tortuga Estuche (Kinosternon escorpioides) y la Hicotea roja del Atrato (Trachemys medemi). Además, se observaron impactos negativos en la calidad del agua de ríos importantes y la pérdida de microorganismos esenciales para los ecosistemas.
Arnold Alexander Rincón López, Director General de CODECHOCÓ, expresó su preocupación por la recurrencia de incendios en la región y subrayó la importancia de las estrategias de prevención y monitoreo. Anunció también que se tomarán medidas para la restauración del área afectada y se aplicarán sanciones a los responsables de iniciar el fuego, conforme a la ley.
Como parte de las medidas preventivas adoptadas, se acordó la formación de una brigada de control y monitoreo permanente, el fortalecimiento de los cuerpos de bomberos voluntarios y la implementación de acciones de restauración del ecosistema afectado. Además, CODECHOCÓ hace un llamado a la comunidad para suspender cualquier actividad que pueda generar incendios, acatando la Resolución No. 0475 del 1 de abril de 2024, especialmente ante el riesgo incrementado por el fenómeno del niño y las altas temperaturas en la región.

