Una grave situación de incomunicación vive el departamento del Chocó, donde municipios como Condoto, Río Quito y Nóvita completan ya seis días sin servicio de voz ni datos móviles, ni acceso a señal de Wi-Fi. A esta problemática se suman otros municipios, incluyendo Quibdó, que presenta un 62% de afectación en conectividad. La ciudadanía, desesperada, reclama soluciones urgentes ante la parálisis de la vida cotidiana, el comercio y los servicios esenciales.
El Ministerio TIC se pronunció frente a la emergencia, atribuyendo la falla a un corte de fibra óptica sobre la troncal de transporte del operador Azteca Comunicaciones, a causa de un daño eléctrico. Aseguraron estar en contacto permanente con alcaldes de las zonas afectadas y exigieron a la empresa responsable que actúe con prontitud para resolver la situación. Sin embargo, los trabajos técnicos en terreno se han visto obstaculizados por las condiciones geográficas, y aún no hay un tiempo estimado de solución.
Las declaraciones del gobierno nacional no han generado confianza entre los chocoanos, quienes aseguran que la desconexión no es nueva y que, en municipios como Condoto y Nóvita, la falta de servicio se remonta a hace casi una semana, antes de que se anunciara la “emergencia oficial”. Esta brecha entre la realidad de los territorios y la respuesta institucional ha acrecentado el malestar ciudadano y la sensación de abandono estatal.
La falta de conectividad no solo impide la comunicación entre familias y con autoridades, sino que ha afectado gravemente el funcionamiento de bancos, hospitales, escuelas y el comercio local. Mientras tanto, la población exige respuestas reales, inversiones estructurales y un plan de contingencia que garantice el acceso a un servicio que hoy, más que un lujo, es una necesidad básica y urgente.
