El canciller de Colombia, Luis Gilberto Murillo Urrutia, hizo un contundente llamado a la inclusión en el ámbito diplomático durante su intervención. «Hoy no hablo como canciller, sino como alguien comprometido con la voz de los pueblos», afirmó, destacando la importancia de que las comunidades históricamente excluidas estén representadas en la diplomacia del país. Aseguró que el gobierno actual ha dado un paso significativo al aumentar la presencia de estas comunidades en el ámbito internacional.
Murillo Urrutia también subrayó que no solo se trata de tener representación, sino de darle un espacio a la agenda de las comunidades, que está centrada en la paz y la democracia. Recordó las enseñanzas de los ancestros y el valor de la esperanza en momentos difíciles, refiriéndose a la historia de lucha de los pueblos colombianos ante la adversidad.
En su discurso, el canciller rechazó las críticas de quienes se oponen a su presencia en la Cancillería, un espacio históricamente reservado para la élite del país. Aseguró que su ascenso es fruto de su esfuerzo y preparación, y aseguró que quienes lo critican no entienden el valor de la inclusión ni el trabajo de las comunidades. «No estamos pidiendo nada regalado, solo la oportunidad», concluyó.
