En lo profundo del Chocó, donde la selva respira y los ríos cuentan historias antiguas, nació un joven cuyo destino estaba marcado por la educación y el esfuerzo. Jhonyerth Rentería Rodríguez creció entre el sonido de la lluvia y la calidez de una comunidad que, pese a sus desafíos, siempre ha sabido soñar en grande. Desde temprana edad entendió que las palabras tenían poder, que podían abrir puertas invisibles y conectar mundos lejanos.
Cuando ingresó a la Universidad Tecnológica del Chocó Diego Luis Córdoba, se encontró con su verdadera pasión: los idiomas. En aquel entonces, el programa se llamaba inglés y francés, pero más que aprender gramática y fonética, Jhonyerth comprendió que las lenguas eran puentes, oportunidades para conocer otras culturas y compartir la suya. No tardó en destacar como estudiante y, con esfuerzo, obtuvo una beca del consorcio Copen, un programa que conectaba universidades colombianas con instituciones europeas.
El destino lo llevó a Suecia, un país de inviernos largos y auroras danzantes, donde perfeccionó su inglés y descubrió nuevas formas de enseñanza. Estar tan lejos de casa no fue fácil. Pero en cada clase, en cada conversación con profesores y compañeros de diversas partes del mundo, Jhonyerth reafirmó su misión: aprender para regresar y transformar su comunidad.
De vuelta en la UTCH, su camino académico siguió brillando. Se graduó con honores, condecorado por su excelencia, pero para él, los títulos nunca fueron el objetivo final. Sabía que el conocimiento debía compartirse. Por eso, apoyó el programa de idiomas en todo lo que pudo, impulsando a más estudiantes a creer en su potencial. Luego, con la misma disciplina que lo había llevado a Suecia, emprendió una maestría en didáctica del inglés, siempre con la mirada puesta en mejorar la enseñanza en su alma mater.
Pero el destino tenía nuevos desafíos para él. Su siguiente parada sería Estados Unidos, un país donde el inglés no era solo una asignatura, sino la esencia misma de la comunicación. Durante tres años, fue docente en Henderson Collige High School, una experiencia que no solo enriqueció su formación como educador, sino que también le permitió trazar un puente entre Norteamérica y el Chocó.
Desde aquel colegio, Jhonyerth tuvo una visión: conectar a los estudiantes de la UTCH con los de Henderson Collige a través del intercambio de idiomas. Así nació una alianza de aprendizaje en la que jóvenes colombianos enseñaban español a sus pares estadounidenses, mientras estos, a su vez, ayudaban a fortalecer el inglés de los primeros. El proyecto fue un éxito. No era solo un intercambio de palabras, sino un acto de integración cultural, un sueño hecho realidad. La firma de este acuerdo, avalada por los rectores de ambas instituciones, fue un momento de orgullo, una prueba tangible de que la educación puede trascender fronteras.
Sin embargo, Jhonyerth no se detuvo ahí. Sabía que su misión aún no estaba completa. Aunque su trabajo en Estados Unidos estaba dando frutos, su anhelo de seguir creciendo lo llevó a asumir un nuevo reto: un doctorado en multilingüismo. Y así, en 2023, tras un riguroso proceso de selección, obtuvo una beca del gobierno húngaro para estudiar en la Universidad de Pannonia, en Veszprém, Hungría.
Hoy, en su cuarto semestre de doctorado, Jhonyerth se sumerge en el estudio de los múltiples idiomas que han marcado su vida: el inglés, el francés y el español. Sus investigaciones no son solo para su beneficio personal; cada descubrimiento, cada ponencia internacional en la que participa, tiene un propósito claro: contribuir al crecimiento de la UTCH. Porque, aunque sus pies caminen por las calles de Hungría, su corazón sigue en el Chocó, en las aulas de la universidad que lo vio nacer académicamente.
Él lo tiene claro: su conocimiento no es solo suyo, sino de toda su comunidad. Sueña con regresar y establecer estrategias internacionales que permitan que más jóvenes chocoanos accedan a oportunidades como las que él tuvo. Quiere que la UTCH se fortalezca, que sus estudiantes vean el mundo no como algo lejano, sino como un escenario posible para sus propias historias de éxito.
Jhonyerth Rentería Rodríguez es la prueba viviente de que no hay fronteras cuando la determinación es más fuerte que los obstáculos. Que el talento chocoano no solo pertenece a su tierra, sino que puede brillar en cualquier parte del mundo. Y que, al final, cuando se llevan los orígenes con orgullo, el conocimiento se convierte en un legado, en una luz que guía a otros por el camino del aprendizaje y la superación.
Porque Jhonyerth no solo habla en múltiples lenguas; también inspira en todas ellas.
Tomado deNoticias UTCH https://utch.edu.co/nueva/noticias/2004-jhonyerth-renteria-rodriguez-el-hijo-del-choco-que-desafio-fronteras-con-las-palabras
