En la noche del 31 de julio, el líder indígena embera John Jairo Forastero Machuca fue brutalmente asesinado en su vivienda del barrio Uribe de Quibdó. El ataque fue perpetrado por hombres encapuchados que irrumpieron en la casa donde Forastero vivía con varios familiares y lo ultimaron a balazos.
En el ataque, también resultaron gravemente heridos dos parientes de Forastero: un niño de ocho años, Jhon Leison Forastero, y Silvio Mejía Machuca, otro líder indígena. Ambos se encuentran en estado crítico en hospitales de la región.
La Mesa Indígena del Chocó ha emitido un comunicado condenando el crimen y exigiendo a las autoridades que realicen una investigación exhaustiva para capturar a los responsables. En su declaración, la Mesa destacó que en los últimos tres años se han registrado más de diez asesinatos de jóvenes indígenas en Quibdó, todos ellos sin resolver y en la impunidad. “Este patrón de violencia contra la población indígena no puede seguir siendo ignorado. Es urgente que las autoridades actúen con eficacia para proteger a nuestras comunidades y llevar a los culpables ante la justicia”, concluye el comunicado.
La comunidad indígena y organizaciones de derechos humanos piden un llamado a la acción inmediato para asegurar que este crimen no quede impune y se tomen medidas efectivas para proteger a líderes y comunidades en riesgo.
