El concejal Orlin Palacios Córdoba del municipio de Río Quito levanta la voz en una urgente denuncia y llamado a la acción. En un contexto desgarrador para las comunidades de San Isidro, Boca de Paimado, Juan B, Chivirígo, Chiguarando, y Villa contó, en el departamento de Chocó, la falta de un suministro eléctrico adecuado ha llegado a un punto crítico.
Es lamentable que en pleno siglo XXI, estas comunidades enfrenten una escasez tan severa de energía que obliga a los jóvenes a arriesgar sus vidas manipulando conexiones eléctricas para garantizar apenas dos noches de funcionamiento. La empresa prestadora de servicios, DISPAC, ha demostrado una negligencia alarmante al no cumplir con sus compromisos previos de mejora. Las inversiones prometidas nunca se materializan, dejando a estas comunidades en la oscuridad literal y figurativa.
La situación es tal que los habitantes de Río Quito no pueden almacenar alimentos de manera segura, afectando gravemente su calidad de vida y sus perspectivas económicas. Esta crisis energética no solo impacta la vida diaria, sino que también obstaculiza cualquier esfuerzo de desarrollo y emprendimiento local.
Ante esta emergencia, el concejal Orlin Palacios Córdoba insta a las autoridades competentes: la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría General de la Nación, así como a las entidades locales, a unirse en una mesa redonda urgente. Es imperativo que DISPAC responda por sus responsabilidades y que se establezca un plan de acción concreto para resolver esta crisis humanitaria y económica en Río Quito.
Se hace un llamado a los consejos comunitarios, la Junta de Acciones Comunales, la Personería Municipal y la Alcaldía de Río Quito para que se unan en esta lucha por una energía digna y sostenible para todos los ciudadanos de estas comunidades.
Es hora de que DISPAC y todas las entidades involucradas actúen de manera efectiva y responsable. La población de Río Quito no puede esperar más. La esperanza y la supervivencia de estas comunidades dependen de ello.
