En un claro acto de desesperación y protesta, los líderes comunitarios de Alto Baudó se han dirigido con vehemencia a la Empresa prestadora del servicio de energía, exigiendo respuestas a la prolongada crisis energética que afecta a su región. Desde hace varios días y meses, la comunidad enfrenta una interrupción severa en el suministro eléctrico, una situación insostenible que ha llevado a manifestaciones públicas con cánticos repetitivos como “¡10 días sin energía!” y preguntas desesperadas sobre la llegada del repuesto de la planta y el técnico.
El alcalde de Alto Baudó, Ariel Salazar, ha denunciado la situación con firmeza, revelando que la empresa encargada de suministrar energía, recibe anualmente más de 700 millones de pesos para garantizar el servicio. Sin embargo, la realidad es que la empresa no está cumpliendo con su obligación de proveer energía de manera constante.
Salazar ha explicado que, a pesar de las enormes sumas de dinero destinadas, la alcaldía no tiene injerencia directa sobre la administración del servicio ni recursos para la empresa.
La comunidad exige una solución urgente y efectiva. No basta con recibir energía solo durante cuatro horas diarias; el contrato establece que el servicio debe ser de ocho horas diarias, un compromiso que la empresa no está cumpliendo. La situación ha llevado a la alcaldía a solicitar una visita de la Superintendencia de Servicios Públicos, el Ministerio de Minas y Energía, y otros organismos para evaluar la situación y encontrar una solución a este grave problema.
La situación de Alto Baudó pone de manifiesto la importancia crítica de garantizar un suministro eléctrico fiable para las comunidades.
