La comunidad de Bagadó, en el Chocó, se encuentra en estado de alerta luego de que el pasado 13 de enero se reportara el fallecimiento de Carlos Andrés Baloyes Córdoba, un niño de 11 años. El menor fue trasladado de urgencia a Quibdó, donde, a pesar de los esfuerzos médicos, perdió la vida en horas de la noche. La causa del deceso aún no ha sido confirmada, pero su muerte ha generado temor entre los residentes de la región.
Este 14 de enero, otro niño, Milán Hinestroza Valencia, de 10 años, fue ingresado en el Hospital Departamental San Francisco de Asís en Quibdó con síntomas similares a los de Carlos Andrés. Por fortuna, su condición fue estabilizada, aunque sigue bajo observación. La situación ha encendido las alarmas en la zona, que enfrenta una creciente preocupación por la salud de los más pequeños.
La comunidad de Bagadó sigue en vilo, ya que un niño indígena también presenta signos clínicos parecidos y permanece en observación. Las autoridades locales están investigando las posibles causas que podrían estar detrás de estos casos, mientras refuerzan la atención médica para evitar más tragedias. La región, históricamente afectada por limitaciones en el acceso a la salud, teme que este brote sea un nuevo desafío para la ya golpeada población.
CORTESIA: REVISTA-La-Voz Del Rio
