Por: José María Daza Sánchez
Sin duda alguna, desde este escenario en el que hacemos comentarios, algunos de carácter político, económico, deportivo, social, con un ejercicio periodístico que trata de poner la temática para el análisis de la comunidad, especialmente la chocoana y que en ocasiones genera alguna piquiña o escozor, también es necesario resaltar, hoy en día, la realización de la XII Versión del Festival de Música y Danzas en homenaje al músico, intérprete del clarinete y además compositor, nacido en La Esperanza, municipio de Condoto, Antero Agualimpia Mosquera.
Recuerdo que en año 2021, el Secretario de Cultura, en su momento, Hedrix Gutiérrez asumió el reto de reorganizar y revivir este evento, con las limitaciones económicas existentes y logró hacer la versión IX en el Centro Comercial El Caraño. La verdad que fue un gran espectáculo, a pesar de la insipiencia por la poca infraestructura y el poco apoyo. Sin embargo, Ya con la experiencia y el acompañamiento de unos profesionales lograron llevar el proyecto a FONTUR y éste aportó para una nueva versión mucho más relevante. Sin duda, esa persistencia del Secretario y su equipo, lograron posicionar el Festival.
La pasada versión realizada en el Malecón de Quibdó, Jairo Varela, fue toda una muestra de una organización bien hecha. El ubicar la tarima cerca al convento, ganó mucho espacio, con un excelente sonido e imágenes de apoyo que resaltaron el espectáculo.
Muy importante el apoyo a los emprendedores. El área de comidas y bebidas muy organizado, las carpas bien ubicadas. No quiero comparar, pero la realidad es que subió el nivel sustancialmente y de aquí en adelante no se puede bajar la guardia.
Hace mucho tiempo este evento debió ser impulsado y resulta que el Petronio nos cogió ventaja, pero bienvenido, nuevamente el Festival de Danza y Música de Chirimía, Antero Agualimpia y con ese carácter de evento de alto nivel.
Encontrarse en ese escenario con los amigos, es muy satisfactorio y compartir unos cuantos viches, una delicia, además de saborear esos ricos manjares de la comida local ofrecidos.
Importante resaltar la esencia del Festival, los grupos de danzas, canto y música tradicional. Pues luego de las eliminatorias, en algunas regiones, vienen a las semifinales y luego a las finales lo mejor de sus intérpretes e interpretaciones. Entusiasma mucho ver a los niños, niñas y jóvenes tanto participando, como asistiendo a disfrutar del evento.
Aquí voy a cometer un sacrilegio, si me lo permiten, pero ¿será que este festival se puede fundir con las Fiestas de San Pacho? Seguramente los directivos de los doce barrios franciscanos pondrán el grito en el cielo. No permiten que les toquen esos temas. San Pacho necesita de reinventarse, de reorganizarse, de integrarse al pueblo, de permitir la participación de la ciudad en general, no de seguir en ese círculo, de ser una empresa y esta sería una excelente ocasión.
Es un deber resaltar a los ganadores en las modalidades de danza mayor porque ellos y ellas son los que mantienen la tradición y la identidad cultural. La Corporación Artística Yalumba de Quibdó, Makerule del municipio del Medio San Juan y la Corporación Cultural Danzap de Istmina. Seguramente con grandes sacrificios y un denodado trabajo lograron llegar allí.
Y sin duda alguna, la categoría de Chirimía Tradicional hace de la fiesta el culmen. Sin ella no hay alegría y ver y escuchar la experiencia junta con la juventud interpretando esos ritmos musicales, extasían. Pese a la lluvia, que el saber que siempre estará presente, el Malecón estuvo a reventar por la asistencia y la alegría generada.
La agrupación ganadora, Golpe Chocoano, que representó al municipio de Quibdó. Y sin lugar a dudas, cualquiera de las finalistas pudo ser la ganadora. De la Región del San Juan, siempre están ahí y en esta ocasión la Escuela Tradicional de Música Bambazú estuvo en el segundo lugar. Pero no puedo dejar de lado a los que vienen de ser los ganadores del pasado Festival Petronio Álvarez, Cantos del Río que estuvieron en el tercer lugar de la Versión XII del Antero Agualimpia. Claro, aquí ganamos todos, con eventos de este orden, la gente se distrae, goza y se mantienen las raíces de la cultura de esta zona del Pacífico Norte, donde la jota, la danza y la contradanza, el tamborito, la polka o el pasillo, entre otros ritmos hacen de la fiesta el goce.
Golpe Chocoano está integrado por músicos de la talla de su Director Ronal Campaña, el hombre de Bagadó, que interpreta los platillos, Walter Zea “Costeñito” en la tambora, Yoy Smith Romaña y Lina victoria los vocalistas, Sebastián Arias con el redoblante, Darwin Gutiérrez Jr. y Yaekell Asprilla en los clarinetes y el bombardino interpretado por Robert Mosquera.
Su trayectoria pasa los diez años participando en diferentes eventos nacionales como segundos en el Petronio Álvarez y también mejor clarinete y canción inédita, entre otros. Muy bien por estos exponentes del folclor del Pacífico Chocoano.

