En medio de la crisis generada por el paro armado del ELN en el Chocó, que ha dejado a más de 50,000 familias confinadas, monseñor Juan Carlos Barreto, presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, ha emitido un urgente llamado a los grupos armados y al gobierno nacional. En su declaración, monseñor Barreto exigió que el ELN y el Ejército Gaitanista de Colombia (EGC) respeten el derecho internacional humanitario y excluyan a la población civil de las afectaciones derivadas de su conflicto armado. “Pedimos a estos grupos que saquen a la población civil de todas las afectaciones que han causado con su lucha armada en el Chocó,” aseguró Barreto.
Monseñor Barreto también instó al gobierno nacional a activar el Decreto 749 del 2018, que creó la Comisión Intersectorial para abordar la crisis humanitaria, económica, social y ambiental en el Chocó. Según el presidente de la Comisión Pastoral Social, este decreto ha sido ineficaz durante años, y es necesario que el gobierno lo utilice de manera más efectiva para mejorar la situación en el departamento. “El gobierno debe utilizar este instrumento para ejercer una acción mucho más eficaz en el departamento. La Procuraduría General de la Nación también ha emitido directivas para que se tomen medidas adecuadas,” explicó Barreto.
Además, monseñor Barreto hizo un llamado a los grupos armados ilegales para que continúen el diálogo social con el respeto debido a los derechos de los civiles. Enfatizó que los diálogos de paz deben ir acompañados del respeto pleno por el derecho internacional humanitario. Asimismo, el presidente de la Comisión Episcopal expresó su solidaridad con las iglesias locales y alentó a las comunidades religiosas a seguir ofreciendo apoyo y esperanza a los afectados por la violencia. “A las iglesias de Istmina, Tadó y Quibdó, les extendemos nuestra cercanía y apoyo en su valiente servicio a la justicia,” concluyó el monseñor, reconociendo el sufrimiento de miles de familias en la región.
