En una emotiva intervención durante la plenaria de la Cámara de Representantes, la congresista Astrid Sánchez expresó su profunda preocupación por la creciente crisis de orden público en el departamento del Chocó. La representante denunció la grave situación que vive su región, destacando que, antes de que iniciara el día, más de 3.500 personas ya habían sido desplazadas, y más de 2.000 familias se encontraban confinadas por la violencia. Además, alertó sobre los más de 1.700 niños y niñas que se han quedado sin educación debido a la falta de seguridad en las zonas afectadas.
Sánchez señaló que el anuncio de un nuevo paro armado por parte del ELN para el día siguiente incrementará aún más la violencia, la pobreza y la desestabilización económica que ya afectan al Chocó. La representante subrayó que, a pesar de la constante situación de emergencia, aún no ha visto una respuesta efectiva del gobierno nacional. En este sentido, pidió a los ministros de Defensa e Interior que atiendan de inmediato las necesidades del departamento, argumentando que las condiciones en la región justifican la declaración de una emergencia económica, social y ecológica, así como la posibilidad de decretar el estado de conmoción interior.
Finalmente, Sánchez enfatizó la urgente necesidad de protección para los derechos humanos en el Chocó, advirtiendo que la situación cada vez se agrava más. Hizo un llamado a la mesa directiva para que se realicen las gestiones pertinentes ante el gobierno para lograr una intervención efectiva y inmediata. La congresista dejó claro que el futuro del Chocó depende de una acción pronta y decidida para garantizar la paz, la educación y el bienestar de su población.
