En un esfuerzo por mitigar la crisis humanitaria que afecta al departamento del Chocó, el Gobierno de los Estados Unidos ha anunciado una nueva donación de $100,000 dólares para apoyar a las comunidades afectadas por las recientes inundaciones. Este aporte, canalizado a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), busca atender las necesidades más urgentes de las familias chocoanas, que enfrentan devastadoras pérdidas materiales y humanas debido a las fuertes lluvias y desbordamientos de ríos.
El nuevo apoyo humanitario se suma a una serie de acciones previas. Desde el inicio de la emergencia, USAID ya había destinado $40,000 dólares a través de su Programa Regional de Asistencia en Desastres (RDAP), lo que permitió la entrega de casi 1,900 kits de higiene y otros artículos esenciales a los hogares afectados. Además, con la colaboración del Programa Mundial de Alimentos (WFP), se ha ajustado la operación para proporcionar asistencia alimentaria a unas 45,000 personas en la región. En el marco del año fiscal 2024, el Gobierno de EE. UU. ha destinado $42 millones de dólares para diversas iniciativas humanitarias en Colombia, centradas en asistencia alimentaria, salud, y acceso a agua potable.
En una reciente visita a la zona, una delegación de diplomáticos y representantes de USAID se reunió con la comunidad local para conocer de primera mano los impactos de las inundaciones. Durante la jornada, se reafirmó el compromiso de Estados Unidos con Colombia, no solo a través de la ayuda inmediata, sino también mediante programas de largo plazo para mejorar la calidad de vida en el Chocó. La alcaldesa de la Atrato, Ana Milena Hinojosa, destacó el trabajo conjunto con las autoridades locales para facilitar la reubicación de las familias desplazadas por las inundaciones, mientras que la directora de USAID para Colombia subrayó la importancia de mantener el diálogo directo con las comunidades para ofrecer una asistencia más efectiva y adecuada a sus necesidades.
Este esfuerzo de apoyo humanitario refleja el compromiso continuo de Estados Unidos con Colombia, reforzando no solo su alianza estratégica, sino también su papel como socio solidario en momentos de crisis.

