Unos 150 jóvenes víctimas de desplazamiento forzado se han vinculado este año al Ejército Nacional en Antioquia y Chocó, con el propósito de evitar el reclutamiento por parte de grupos armados ilegales y encontrar una alternativa distinta a la violencia.
Según la Cuarta Brigada, de los más de 2.800 jóvenes que han ingresado en 2025, al menos 150 provienen de comunidades afectadas por la violencia y el desarraigo. El teniente coronel Luis Felipe Prieto, comandante de la Cuarta Zona de Reclutamiento y Control de Reservas, señaló que la meta en este tercer contingente es incorporar a 1.570 hombres y mujeres.
Los nuevos soldados reciben beneficios que incluyen una bonificación mensual equivalente al 70 % de un salario mínimo, medio salario mínimo al cierre de la prestación del servicio, un salario completo al licenciarse, además de alojamiento, alimentación, dotación, atención en salud y formación técnica y profesional en alianza con el Sena. También tienen acceso a becas y matrícula cero en las escuelas de formación militar.
La convocatoria para ingresar al Ejército está abierta hasta el 25 de agosto y está dirigida a jóvenes entre 18 y 24 años. Los interesados pueden acercarse a la sede de la Cuarta Zona de Reclutamiento en Medellín o a los distritos militares en Puerto Berrío, Carepa y la capital antioqueña.
De acuerdo con la institución, estas incorporaciones buscan ampliar las oportunidades de vida de los jóvenes en territorios donde los grupos ilegales intentan atraerlos con promesas que, finalmente, los exponen a la guerra y a la violencia.
