Obras de reubicación se retrasan mientras se resuelve conflicto sobre la ocupación de las bodegas.
Las obras de reubicación de las 300 viviendas para los afectados de Boraudo se encuentran paralizadas debido a un conflicto administrativo sobre la propiedad y el uso de las bodegas donde se almacenan los materiales necesarios para la construcción. Desde la semana pasada, los trabajadores no han podido acceder a los suministros, lo que ha retrasado aún más los avances en las obras.
Este lunes 2 de diciembre, el río volvió a inundar las viviendas del viejo Boraudo, lo que agrava la situación de las familias afectadas por las continuas lluvias e inundaciones.
En un oficio enviado por la Alcaldía, se informa que el Consorcio Boraudo, encargado de las obras de reubicación, ha sido citado por tercera vez para legalizar la ocupación de las dos bodegas municipales en las que se almacenan los materiales. En el oficio, la Alcaldía reitera su solicitud para que el representante legal del consorcio se acerque a la administración municipal para formalizar la ocupación de los espacios. Sin este trámite, las bodegas se mantendrán cerradas, lo que impide el acceso a los materiales y retrasa la obra.
“Como representante legal del municipio, no puedo omitir mi responsabilidad de velar por el uso legal de los bienes de la entidad. Es necesario que se resuelva este tema para evitar parálisis innecesarias en las obras de reubicación”, se lee en el documento oficial.
El presidente del consejo comunitario de Boraudo, en una reunión el 28 de noviembre, había solicitado verbalmente la intervención de la Alcaldía para agilizar el proceso. Sin embargo, hasta ahora no se ha formalizado la autorización para que los materiales puedan ser retirados o almacenados en otro lugar. La Alcaldía ha expresado su disposición para permitir la continuación de las obras, ya sea legalizando la ocupación de las bodegas o facilitando el retiro de los materiales.
La comunidad de Boraudo se encuentra a la espera de una solución rápida, ya que las condiciones de vida en las antiguas viviendas se vuelven cada vez más insostenibles debido a las inundaciones y el deterioro de la infraestructura. Mientras tanto, las familias continúan siendo las principales afectadas por la lentitud de los trámites administrativos y la falta de una resolución efectiva.


