El Sistema General de Regalías (SGR), a través del Órgano Colegiado de Administración y Decisión Paz (OCAD Paz), aprobó recursos por 130.646 millones de pesos durante su sesión número 80, destinados a fortalecer la implementación del Acuerdo de Paz firmado en 2016. Este paquete financiero contempla la ejecución de nuevas obras y ajustes a proyectos en marcha que buscan cerrar brechas históricas en departamentos golpeados por el conflicto armado.
Los fondos provienen de dos fuentes principales: 28.769 millones corresponden al Desahorro del Fondo de Ahorro Pensional Territorial (Fonpet) activado gracias a que los territorios postulantes ya han saldado sus pasivos pensionales y 8.509 millones al incentivo a la producción derivado del 30 % de los rendimientos financieros del SGR.
Estos dineros se invertirán en la construcción y mejora de vías, redes eléctricas, sistemas de energía limpia y espacios educativos en diferentes zonas rurales del país. Entre los proyectos destacados está la pavimentación del sector El Silencio en el municipio chocoano de Condoto, un avance importante para una región que por años ha reclamado mejores condiciones de movilidad.
También se contempla el mejoramiento vial en San Calixto (Norte de Santander) y Puerto Rico (Caquetá), la instalación de redes de media y baja tensión en municipios del Caquetá y la construcción de unidades sanitarias en zonas rurales dispersas de Tamará (Casanare).
En materia energética, los recursos permitirán modernizar el alumbrado público en Piamonte (Cauca), Durania (Norte de Santander) y Barbacoas (Nariño), además de implementar sistemas solares fotovoltaicos en Bochalema (Norte de Santander), Anorí (Antioquia), Montecristo (Bolívar) y El Molino (La Guajira). Así mismo, se financiará la instalación de gas natural por redes en San Vicente de Chucurí (Santander).
Otro de los ajustes aprobados por un valor superior a 93.374 millones permitirá construir una interconexión eléctrica que llevará energía a 10 municipios costeros del Cauca y Nariño, beneficiando a cerca de 78 mil personas, en su mayoría de comunidades afro e indígenas, mediante 1.515 kilómetros de redes, 10 subestaciones y casi 16 mil instalaciones domiciliarias.
Finalmente, se autorizaron recursos adicionales para construir estufas ecoeficientes en Toluviejo (Sucre), con miras a reducir la tala y mitigar el cambio climático, y para avanzar en la cubierta de la cancha múltiple de una institución educativa en Quinchía (Risaralda).
Estas iniciativas no solo buscan dinamizar la economía y mejorar la calidad de vida en territorios históricamente olvidados, sino que forman parte de los compromisos adquiridos con el Acuerdo de Paz, que trazó un camino de desarrollo integral en las llamadas zonas PDET, donde se concentra buena parte de los municipios más afectados por la violencia y la pobreza.
