En el municipio de Turbo, Antioquia, se llevó a cabo un importante conversatorio liderado por la Defensoría del Pueblo, enfocado en los derechos humanos de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes migrantes que transitan por la subregión de Urabá-Darién. Este evento contó con la coordinación de las delegadas para la Infancia y la Juventud y para los Derechos de la Población en Movilidad Humana de la Defensoría.
Durante el conversatorio, realizado en el auditorio del muelle Pisisi, se discutieron las complejas dificultades que enfrentan los migrantes jóvenes y las comunidades de acogida ante la creciente diáspora, que este año ya cuenta con más de 370,000 personas cruzando la selva del Darién. Representantes de Unicef Colombia, Acnur, el Ministerio de Igualdad, el ICBF en Necoclí, y diversas organizaciones civiles resaltaron la necesidad urgente de mejorar la coordinación interinstitucional para asegurar una protección integral para estos migrantes.
Se destacaron los múltiples riesgos a los que están expuestos los jóvenes, como la violencia, explotación laboral, trata y problemas de salud física y mental. En respuesta a estos desafíos, los participantes acordaron en el Día de los Derechos Humanos, la firma de un pacto interinstitucional que promueve la activación de rutas de protección para migrantes jóvenes no acompañados y el fortalecimiento de medidas preventivas. También se acordó crear espacios de participación para abordar problemáticas locales y aplicar enfoques diferenciales que consideren las particularidades de las comunidades indígenas y afrodescendientes.
Finalmente, la Defensoría del Pueblo hizo un llamado a implementar acciones coordinadas y efectivas para garantizar una migración ordenada, segura y regular, extendiendo esta protección a mujeres y personas de todas las edades.
