La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, ha lanzado una grave advertencia sobre el impacto del paro armado decretado por el ELN en la región sur del departamento. En su comunicado, la mandataria subrayó que la medida afecta a seis municipios, confinando a más de 50,000 personas y exponiéndolas al riesgo de enfrentamientos entre el ELN y el Clan del Golfo.
El paro armado, que responde a la disputa territorial entre estos grupos criminales por el control del narcotráfico y la minería ilegal, ha generado una paralización total de actividades comerciales, educativas y de servicios en la zona. Esta situación no solo limita las oportunidades de los habitantes sino que también agrava una ya crítica situación humanitaria.
“La orden de paro armado implica que, a partir de hoy, más de 50,000 personas estarán confinadas, con toda actividad comercial, educativa y de servicios suspendida. La imposición de esta medida pone en riesgo la vida de los ciudadanos que no cumplan con las órdenes,” advirtió Córdoba. La gobernadora también enfatizó la urgente necesidad de incluir las voces de las comunidades afectadas en las negociaciones de paz con el ELN y el Clan del Golfo.
Frente a esta crisis, las autoridades departamentales han hecho un llamado urgente al gobierno nacional para intervenir y garantizar la seguridad de los habitantes del Chocó. La gobernadora insistió en la importancia de considerar las particularidades del territorio al buscar soluciones al conflicto armado, advirtiendo que mientras las necesidades y voces locales no sean escuchadas, la región seguirá enfrentando una crisis humanitaria grave.
“Las comunidades del Chocó claman por una solución, pero hasta que no se tengan en cuenta las voces y condiciones particulares del territorio, los derechos humanos y la precariedad seguirán siendo el costo que no terminamos de pagar,” concluyó la mandataria.
