Lilian Solano, directora de la Unidad Nacional de Víctimas, encabezó una delegación del Gobierno Nacional en Chocó, con el propósito de escuchar las demandas urgentes de las víctimas del conflicto armado en la región. Este encuentro se enmarca dentro de lo que la funcionaria calificó como el “Gabinete para la Dignificación a las Víctimas”.
En una jornada en la que estuvieron presentes alcaldes, secretarios de la gobernación, representantes de la comunidad internacional y habitantes de las comunidades, se evidenció la grave situación que enfrentan los pobladores del Chocó, quienes pidieron de manera contundente el cese inmediato de la guerra y la construcción de la paz. Solano destacó que en las mesas de diálogo, los habitantes exigieron la creación de corredores humanitarios en diversas zonas, entre ellas Quibdó-Medellín, Quibdó-Pereira, Istmina, Condoto y el Bajo San Juan, con el objetivo de garantizar la seguridad y protección de la población civil.
Las víctimas de la violencia también solicitaron medidas urgentes como la detención de la siembra de minas antipersonal y el respeto a los líderes sociales, a las mujeres y a las organizaciones comunitarias. «No podemos permitir que un pueblo como el chocoano siga sufriendo de esta manera», expresó Solano.
