El río Atrato, que atraviesa el departamento del Chocó, ha alcanzado un hito significativo al ser reconocido como sujeto de derechos, convirtiéndose en el tercer río en el mundo en recibir esta distinción. Este reconocimiento resalta la importancia vital del Atrato como no solo un recurso hídrico crucial, sino también como un elemento fundamental del patrimonio cultural y natural de la región.
Desde su origen en el cerro del Plateado hasta su desembocadura en el golfo de Urabá, el río Atrato es una fuente de vida para las comunidades que viven a lo largo de sus orillas. Bernardino Mosquera, conocido como el Guardián del río Atrato, subraya la profunda conexión entre el río y sus habitantes: «Existe un vínculo inseparable entre los habitantes y el río; ninguna actividad puede llevarse a cabo sin interactuar con el Atrato».
Ante los desafíos ambientales que enfrenta, la Defensoría del Pueblo ha urgido al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y otras entidades relevantes a garantizar el derecho de todas las comunidades que dependen del río a un ambiente sano. Además, se ha enfatizado la necesidad de conservar y proteger de manera efectiva este ecosistema estratégico.
Este enfoque innovador hacia la gestión de recursos naturales marca un cambio significativo en la percepción y manejo del medio ambiente, reconociendo los derechos del río Atrato en sí mismo más allá de su utilidad para los seres humanos. Este reconocimiento busca promover una relación más sostenible y respetuosa con la naturaleza, sentando un precedente importante en la conservación ambiental a nivel mundial.
