Los habitantes de los barrios Pitalito, Villa Nueva, Jardín, El Silencio y Porvenir, ubicados en la cabecera municipal de Puerto Meluk, Medio Baudó, están preocupados por el grave estado en que han quedado los puentes peatonales tras la última creciente del Río Baudó, que cesó el pasado viernes 15 de noviembre. La fuerza de las aguas ha afectado seriamente estas estructuras, que son vitales para la comunicación y movilidad de los residentes.
Las comunidades afectadas, que agrupan alrededor de 230 familias y 207 viviendas, han señalado que estos puentes peatonales, que suelen ser la única vía de acceso a diversos puntos de los barrios, ahora presentan daños que los hacen inseguros para el tránsito, especialmente para adultos mayores, niños, mujeres embarazadas y personas con movilidad reducida. Los residentes claman por una solución urgente para garantizar la seguridad de los peatones, que dependen de estos puentes para sus desplazamientos diarios.
Con la declaratoria de emergencia invernal por parte del gobierno local, los afectados esperan que se tomen medidas para reconstruir los puentes con materiales más resistentes y adecuados, que eviten que los ciudadanos sigan arriesgando su vida. La comunidad hace un llamado a las autoridades para que prioricen la solución de este problema y así restaurar la libre movilidad en estos sectores, asegurando la protección de todos los habitantes.




