En el municipio de Bajo Baudó, los habitantes viven cada noche en la oscuridad, usando mecheros para alumbrarse mientras esperan soluciones a la crisis de energía eléctrica. La planta que suministra electricidad está fuera de servicio y la empresa encargada de la distribución no ha dado señales de reparación. A pesar de la grave situación, el alcalde continúa asegurando que trabaja incansablemente para generar cambios, pero no menciona que conoce bien a los dueños de la empresa de servicios y parece no querer enfrentar la situación por razones políticas o familiares, afectando directamente a los ciudadanos que siguen esperando una respuesta.
Mientras tanto, en zonas como Pizarro, la comunidad recurre al uso de estopa y kerosín para iluminar sus hogares, mientras los líderes locales siguen anunciando que están «buscando la luz al final del túnel». La falta de acción y el silencio de los administradores de la empresa han convertido la oscuridad en una protesta constante, reflejada no solo en la carencia de electricidad, sino también en la falta de soluciones para un pueblo cansado de vivir a tientas.
Video: Cortesía Radio Revista Nuevo Chocó
