En un paso decisivo hacia el cumplimiento de su promesa de campaña, el alcalde de Istmína ordenó ayer la demolición total del edificio construido en los terrenos destinados para el nuevo Hospital Regional. Esta acción se llevó a cabo después de que la construcción, iniciada en el gobierno anterior sin ningún tipo de planificación, interfiriera con los planes de edificación del centro médico de mediana complejidad que beneficiará a toda la región del San Juan y los Baudoes.
Con la orden de demolición, el alcalde despeja el camino para la reanudación sin más obstáculos de la obra hospitalaria, que se había visto frenada por la presencia de esta edificación ilegal. De esta manera, el gobierno municipal muestra su compromiso con el bienestar de la comunidad, asegurando que el anhelado hospital finalmente será una realidad para los ciudadanos de la región.
Pero la acción no termina allí. En las próximas horas, el alcalde tiene previsto continuar con la demolición de construcciones cercanas al llamado «Coliseo Viejo», en terrenos destinados para la construcción de una nueva plaza de mercado. Este proyecto se alinea con los lineamientos del Departamento Nacional de Planeación y es una parte fundamental de las iniciativas de renovación y ordenamiento urbano en la ciudad.
