Consternación en el Urabá antioqueño tras el hallazgo del cuerpo sin vida de William Antonio Viloria Hernández, firmante del Acuerdo de Paz e integrante del proceso de reincorporación desde 2017. La víctima, de 44 años, fue encontrada con múltiples impactos de bala y signos de violencia en la cabeza, en la vía que conecta Chigorodó con la vereda Champitas. Su desaparición había sido reportada días antes y fue un ciudadano quien alertó a las autoridades.
Viloria hacía parte del antiguo espacio de reincorporación Caracolí Brisas, ubicado en el Carmen del Darién, Chocó, y al momento de su muerte se encontraba bajo detención domiciliaria por presunto porte ilegal de armas. La Policía y el CTI realizaron el levantamiento del cadáver mientras avanzan las investigaciones para esclarecer este crimen que vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad de los firmantes de paz en Colombia.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han expresado preocupación por el aumento de ataques contra excombatientes en proceso de reintegración. Este nuevo asesinato plantea serias dudas sobre las garantías de protección ofrecidas a quienes dejaron las armas y apostaron por la paz. Las autoridades aún no confirman los móviles ni responsables del hecho, pero aseguran que el caso será priorizado.
