En Carmen del Darién, las comunidades enfrentan una problemática recurrente que compromete su modo de vida: los taponamientos en el río Domingodó. Esta situación, que ha afectado a la región durante muchos años, genera significativos desafíos en la movilidad y, por ende, severas dificultades en el abastecimiento de alimentos y en la economía municipal.
Aproximadamente 500 familias, tanto afrodescendientes como indígenas, están siendo directamente impactadas por estos taponamientos, que se manifiestan en forma de palizadas, algunas de las cuales llegan a medir hasta 150 metros de largo. «Estos taponamientos son un problema serio porque a veces tenemos enfermos y es difícil trasladarlos al centro de salud más cercano, ubicado en Curbaradó, nuestra cabecera municipal», explicó un residente afectado.
La economía de los habitantes de esta área, que se basa principalmente en la extracción de madera, la venta de productos agrícolas de subsistencia, la pesca, y otras actividades, se ve gravemente perjudicada. La imposibilidad de realizar estas actividades económicas no solo afecta a las familias individualmente, sino que también retarda el progreso de toda la región.
Ante esta situación, los habitantes de Carmen del Darién claman por una intervención efectiva de las autoridades para resolver esta problemática que parece haberse instalado permanentemente en la región. La comunidad espera que se tomen medidas urgentes para liberar el río de los obstáculos y, así, permitir la reactivación plena de sus actividades económicas y garantizar el acceso a servicios esenciales.
Cortesía – Notiriosucio






