La crisis humanitaria y la confrontación armada que afecta al Catatumbo se está desplazando hacia la región del San Juan en el Chocó, Buenaventura y en general, al Pacífico colombiano; según denunciaron organizaciones sociales y defensoras de derechos humanos. La Coordinación Regional de la zona manifestó su preocupación por el recrudecimiento del conflicto en estas zonas y advirtió que la situación podría agravarse.
La disputa entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el grupo armado conocido como Estado Mayor Central (EMC) y las disidencias de las FARC, ha intensificado la violencia en la región, generando desplazamientos y confinamiento de comunidades.
En municipios como Medio San Juan, Istmina, Sipí, Nóvita y Litoral del San Juan (Chocó), así como en Buenaventura (Valle del Cauca), la crisis se ha traducido en un alarmante aumento del desplazamiento forzado y confinamiento de poblaciones. Según la Coordinación Regional del Pacífico, más de 28.000 personas han sido desplazadas y otras 50.000 están en riesgo de confinamiento debido a la creciente violencia.
Las comunidades afrodescendientes del Consejo Comunitario Acadesan, la Juntanza Interétnica del Bajo Calima y los pueblos indígenas Wounaan, han sido los principales afectados por la confrontación armada.
En localidades como Puerto Murillo y Fujiadó en el Medio San Juan, así como en las comunidades ribereñas de San Agustín, Taparal y Cajón, la violencia ha escalado significativamente.
Las organizaciones sociales hicieron un llamado urgente al Gobierno Nacional y a los grupos armados para que cesen las hostilidades y adopten medidas que frenen la crisis humanitaria.
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