El Ministerio de Educación Nacional comenzó a definir las acciones para atender las instituciones educativas del Chocó que resultaron afectadas por el terremoto, con el propósito de recuperar los espacios dañados y garantizar que los estudiantes puedan continuar sus actividades académicas en condiciones seguras.
La viceministra de Educación, Gledy María Foliaco Rebolledo, encabezó una jornada de trabajo en el departamento junto a representantes de la Fundación Santo Domingo y CAF, Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, durante la cual se revisaron daños en infraestructura, mobiliario y otras necesidades de los establecimientos educativos.
La visita, realizada el lunes 17 de agosto, incluyó una reunión con la gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba Curi, y el secretario de Educación departamental, Rosvier Armando Mosquera Tamayo, para analizar los diagnósticos técnicos y establecer las medidas que permitan mantener el calendario escolar mientras avanzan las intervenciones.
Entre las instituciones inspeccionadas se encuentra la I.E. San Rafael, en Unión Panamericana, donde se determinó como prioridad la recuperación de las baterías sanitarias, una intervención considerada necesaria para facilitar el restablecimiento del servicio educativo en el menor tiempo posible.
En la I.E. San Joaquín, las acciones estarán dirigidas inicialmente a establecer un cerramiento preventivo en los sectores que representan riesgo, evitando que estudiantes, docentes y demás integrantes de la comunidad educativa ingresen a espacios que puedan comprometer su seguridad.
Mientras avanzan las evaluaciones y reparaciones, también se estudian esquemas de alternancia educativa, teniendo en cuenta las condiciones de cada institución y las recomendaciones técnicas realizadas después del sismo.
La jornada finalizó con la revisión de una propuesta presentada por la Gobernación del Chocó para fortalecer la estrategia pedagógica durante esta etapa de recuperación.
La prioridad ahora es avanzar institución por institución, determinar qué espacios pueden seguir siendo utilizados y establecer cuáles requieren reparación o restricciones, buscando que los daños ocasionados por el terremoto afecten lo menos posible la continuidad de las clases de niños y jóvenes del departamento.
