Ayer domingo 23 de junio, el Servicio Geológico Colombiano reportó dos temblores en distintas partes del país, marcando un inicio movido para los residentes del país del sagrado corazón. El primer evento sísmico ocurrió a las 5:55 de la madrugada con una magnitud de 2.8 en la escala de Richter, teniendo como epicentro Génova, Quindío, con una profundidad superficial.
Posteriormente, a las 9:24 de la mañana, se registró otro temblor con una magnitud de 3.5, con epicentro en Río Iró, cabecera municipal de Santa Rita, Chocó. Este evento sísmico tuvo una profundidad de 73 kilómetros, latitud de 5.16 y longitud de 76.56.
A pesar de la magnitud mayor del sismo en Chocó, usuarios en ciudades como Cali y Medellín reportaron no haber sentido el movimiento telúrico. Autoridades de ambos departamentos confirmaron que no se han reportado daños materiales ni personas heridas como consecuencia de ninguno de los dos temblores.
Estos eventos destacan la importancia de la vigilancia y la preparación ante fenómenos naturales, reforzando la necesidad de mantenerse informado sobre las medidas de seguridad y protocolos en caso de sismos en Colombia.
