Según la agencia de la ONU, la migración irregular por la ruta centroamericana registra una fuerte caída en 2026, mientras aumentan los retornos hacia el sur y persisten los riesgos de muerte, desaparición y violencia en el recorrido
El Tapón del Darién, comprende una extensa zona selvática de más de 575.000 hectáreas que interrumpe la continuidad de la carretera Panamericana. A pesar de las condiciones geográficas y de seguridad, miles de personas han utilizado históricamente este corredor para avanzar hacia Centroamérica y, posteriormente, intentar llegar a Estados Unidos.
En el Darién se registraron apenas 135 tránsitos irregulares, lo que representa una disminución del 95 % frente al mismo periodo anterior. En Honduras, los flujos irregulares cayeron un 79 %, con 3.485 registros, mientras que el procesamiento de migrantes irregulares en México disminuyó un 87 %, hasta 14.506 personas. En la frontera suroeste de Estados Unidos se registró una reducción del 54 %, con 43.916 encuentros.
Según los datos recopilados por la OIM para este periodo, estos casos disminuyeron un 68 %, aunque todavía se contabilizaron 45 personas fallecidas o desaparecidas durante los recorridos. La organización señala que la mayoría de las muertes se registraron en México, mientras que se produjeron casos en las costas de Panamá y Puerto Rico. El ahogamiento continuó siendo la principal causa identificada.
La movilidad, además, no ocurre únicamente de sur a norte. Durante los primeros cuatro meses de 2026 se registraron movimientos en dirección contraria. Entre enero y abril, 3.527 personas ingresaron a Colombia desde Panamá, una cifra inferior a las 7.306 registradas durante el mismo periodo de 2025. En Guatemala, durante abril, los movimientos de tránsito aumentaron un 3 %, con una distribución relativamente equilibrada: el 46 % se dirigió hacia el sur y el 54 % hacia el norte.
Asimismo, la composición de estos flujos ha cambiado. En los movimientos hacia el norte registrados en el Darién más del 99 % correspondió a ciudadanos venezolanos, frente al 45 % registrado en 2025. Durante 2026, la OIM no identificó presencia significativa de migrantes extracontinentales provenientes de Asia y el Pacífico en los flujos observados en esta zona.
