Monseñor Wiston Mosquera Moreno, obispo de Quibdó, rechazó con firmeza los atentados terroristas perpetrados el sábado 25 de abril de 2026 en los departamentos del Cauca y Valle del Cauca, que dejaron un trágico saldo de 20 muertos y más de 45 heridos. El prelado afirmó que “Colombia ya no aguanta más derramamiento de sangre de inocentes” por cuenta de esta barbarie.
”Rechazamos y condenamos todas estas formas macabras de violencia que enlutan al país”, señaló el obispo en un comunicado publicado por la diócesis de Quibdó el domingo 26 de abril de 2026.
Monseñor Mosquera Moreno recalcó que los hechos fueron perpetrados por “grupos al margen de la ley” y subrayó: “Colombia ya no aguanta más derramamiento de sangre de inocentes por cuenta de esta barbarie que han sembrado estos grupos a lo largo y ancho del país, por eso todos a una voz tenemos que rechazar y condenar sin ambigüedades estos actos demenciales”.
El obispo enfatizó que la vida es sagrada e indisponible, rechazando cualquier forma de control sobre ella: “Nadie debe autodenominarse dueño de la vida de las personas”. Asimismo, advirtió que la sangre derramada “clama al cielo para que se haga justicia” y exigió que los culpables sean procesados con el peso de la ley.
La diócesis expresó su solidaridad con las familias de las víctimas, resaltando que varias de ellas eran ajenas al conflicto. “Nos unimos al dolor de patria”, afirmó el prelado, quien alertó sobre las consecuencias de un odio que “quiere ver solo muerte y destrucción en esta nación”.
La solidaridad se extendió al Valle del Cauca, al Cauca y al Pacífico colombiano, territorios que —según el comunicado— continúan golpeados por una violencia persistente que vulnera los derechos humanos y el derecho internacional humanitario, impidiendo a las comunidades reconstruirse y avanzar hacia una vida digna.
Llamado a los grupos armados y a la paz
El obispo exhortó a los grupos armados a poner fin a la violencia: “Invitamos a los violentos a detener estas matanzas de colombianos en nuestras comunidades”. Insistió en la necesidad de respetar la vida y la paz en los territorios.
