Mi hijo, el menor Joel Stiven Ríos, de 10 años, fue llevado a consulta externa por un cuadro de fiebre persistente e inflamación de garganta.
Una delicada denuncia pública dio a conocer una madre de familia en el municipio de Cértegui, tras vivir un verdadero viacrucis intentando buscar atención médica para su hijo de 10 años, quien presentaba cuadros de fiebre alta e inflamación de garganta.
Según el relato de la afectada, la jornada inició a las 4:00 a.m. para lograr un turno de atención. Sin embargo, la atención médica se vio empañada por la falta de recursos básicos y lo que describe como una falta de humanidad por parte del personal de turno.
Los puntos clave de la denuncia:
Falta de insumos: Tras la consulta, la oficina de facturación se negó a entregar la fórmula médica argumentando que «no había cómo imprimir», postergando la entrega del documento hasta la tarde, sin importar la urgencia del menor.
Maltrato y desatención: Al solicitar una solución para aplicar un medicamento inyectable (Diclofenaco) y bajar la fiebre del niño, la madre fue remitida de un lado a otro entre facturación y el consultorio, siendo testigo de discusiones entre el mismo personal de salud mientras su hijo seguía enfermo.
Riesgo a la salud: Ante la falta de respuesta y el intenso calor, la madre se vio obligada a retirarse y comprar medicamentos por cuenta propia en una farmacia, sin la supervisión médica adecuada debido a la retención de la fórmula.
«Me sentí impotente. Uno va al centro de salud buscando mejoría y termina devolviéndose con el niño ardiendo en fiebre porque no tienen cómo imprimir un papel», manifestó la madre indignada.
La denunciante envió el video que adjuntamos como evidencia de lo sucedido.
Información de #cortesía
